Cuando es el caso, me gusta analizar desde una lógica menos ortodoxa algunas palabras que tenemos en el idioma español.
Algunas de ellas tienen un mensaje escondido que para mí, a veces resume la esencia de la palabra.
En este caso ayu-dar, deja claro que se necesita “dar” para que la “ayuda suceda”.
Dar es la clave, por eso cuando ayudamos a otros, empezamos con dar algo.
No podría existir la acción sin que empecemos dando.
Algunas veces es dar nuestro tiempo como voluntarios, otras veces puede ser dar lo que sabemos hacer (doctores, veterinarios, nutriólogos, ingenieros y todas las profesiones, conocimientos y experiencia que se tenga caerían en este rubro), dar de nuestros recursos económicos, que probablemente es lo que la mayoría de nosotros hemos experimentado, dar algo que ya no usemos o necesitemos pero que para alguien más podría significar todo.
Ayudar es dar.
La pregunta es: ¿qué vas a empezar a dar para ayudar?
Quiero escucharte.
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